El amor siempre ha sido un animal esquivo
que come cuando duermo y duerme cuando como
tu piel blanca brilla cuando ya te has ido
y aquí que revienta el espacio como un gran loco.
Tu ausencia ha convertido los barcos de Ulises
en ataques de tos a la madrugada,
la casa se ha llenado de lobos tristes
y esta espera se ha transformado en nada.
Naufragan las palabras que dijiste sin respirar,
saberte encima cuando la pesadilla ataca
un paseo por la plaza, una carcajada al tirar
el amor es pólvora y la monotonía fogata.
Te amo con todos los defectos del mundo,
con mi humor insalvable
lleno de detalles inservibles,
abandono
histeria
polvo
un nicho infiinito
un triste mundo
ciervos ciegos rondan mi tumba
y pienso que he vivido ya todo el resto que me sostuvo.
