15/1/10

La irreverencia, Pancho Jaime.


-más apuntes-








¿cómo salíamos del laberinto de la comunicación?, ¿nuestra alegría oficial estaba en esos comerciales? ¿nuestro amor y nuestra lucha explotaban en esas películas? ¿mi vecino se conmovía y se aliviaba en esa crónica roja de la calle, fuera de su espacio calmo?

A veinte años de su asesinato, una tarde medio gris vino Pancho Jaime a jalarme las orejas, una bala en la nuca bastaría para silenciarlo? Algo había salido en el periódico de esos días. Algo más decía la gente.

Un personaje bizarro y altivo, un lenguaje abierto, franco, su gorra, su trenza y sus lentes. Me dicen que lo mataron por la publicación de unos cheques que pagaron la campaña de Borja, pero durante la época de Febres Cordero (no sé si se acuerdan: personaje nacional, presidente del 84 al 88, ingeniero de bigote, de lenguaje fogoso y directo, violento y grosero, se decía a sí mismo dueño del país), había sucedido el mayor acoso a su trabajo periodístico.

Pancho Jaime,

Víctor Francisco Jaime Orellana, nacido en 1946 y asesinado en 1989, creció en Los Angeles y volvió al Ecuador cuando dicen, encontró una maleta de dinero en un basurero, para montarse en Guayaquil un taller mecánico, una revista de rock y tocar con su banda.

Guayaquil, 3 millones de habitantes, Guayaquil no deja de moverse alrededor de mi cabeza, encendido en la Costa del país, el banano, el calor, la Pilsener, Barcelona, socialcristianos y roldosistas, cuna de Pancho Jaime y Febres Cordero, escenario también de los delitos y excesos de Nebot como alcalde de Guayaquil que fueron incontables, donde muertes, desapariciones, invasiones de barrios, atracos fueron pan de cada día.

Ahí camina Pancho Jaime, apurado porque tiene que sacar la revista para este viernes, y corre porque va a dejar el material en cuatro imprentas por si le queman alguna de ellas, invariablemente cae el sol y otra gente lee la última edición que ha sacado, señoritas y señoras, gente con dinero o sin nada, algunos se alarman por el lenguaje vulgar y cotidiano, otros (la mayoría) se exasperan por la corrupción que enloquece a los políticos de esta época y que denuncia sin censura el joven de pelo largo.



“sus inicios como periodista, primero de espectáculos musicales y luego ya a mediados de los ochentas de panfletos políticos, sería una mezcla entre un hippie y un intelectual de la clase obrera” Xavier Andrade, antropólogo.

Pancho Jaime camina, va otra vez gracias a León empujado hacia la Penitenciaria, acusado siempre de algo nuevo, asiente con la cabeza y sin miedo entra, los reos por ser gente de la calle como él no le harán nada. Ya una vez en la Gobernación del Guayas le hicieron comer su trenza, en otra ocasión de tantas le cortaron el pelo, los bigotes y le hicieron comer uno de sus periódicos.

Pancho Jaime representaba la irreverencia de un periodismo empírico, de la cotidiana inconformidad, de la irreverencia, la contrainformación ecuatoriana moderna nació con sus revistas, denunció abiertamente a jueces, políticos, diputados, generales, gente corrupta y corrompida por el Poder, la gente de la alta sociedad y proletarios leían sus revistas sin falta, acaso salía la vecina noviecita del juez o acaso nos explicaban por qué subía el arroz.

Va caminando Pancho Jaime, va por la tienda comprando una cola y por atrás una bala atraviesa su cabeza.

“a Pancho Jaime lo mató la izquierda democrática, porque él iba a publicar la copia de los cheques que utilizarían para la campaña de Borja, dinero proveniente de un narcotraficante, él era un personaje muy público a nivel nacional e internacional para que sea asesinado en el régimen de León”. Diego Delgado, economista.



Ya no camina Panchojaime por las calles del manso Guayas, la oligarquía de la corruptapolítica lo mató con una bala en la nuca saliendo de su casa a comprar una cola, y ahora frente a mí, saliendo de la pantalla de una televisión inconsistente me jala las orejas,

¿qué estábamos haciendo? ¿lo mataron cuando a nosotros nos siguen obligando a informarnos sin comunicarnos, la ficción, la mafia que siempre fue el cuarto poder del estado, habían mediatizado también nuestra esperanza?

“Con estos energúmenos, no paridos por mujer alguna, sino cagados por una mula, León se siente seguro en el poder, porque si alguien la hace la contra, enseguida estos arrastrados hacen el trabajo sucio de eliminarlo, pero conocido es que durante los gobiernos de extrema derecha aparecen los llamados grupos subversivos, con la finalidad de hacer que quienes tienen el poder en mano, se acuerden del pueblo.” Pancho Jaime

4 comentarios:

Anónimo dijo...

que ironía que le periodico que pancho jaime tanto despreciaba, ahora representa los mismos ideales que el perseguia!!!, todo da vueltas, la izquierda es derecha la derecha es izquierda, es indiferente mientras se calle al pueblo con mediante la opresion, debemos salir y defender la libertad!.
Ahora es cuando necesitamos un PANCHO JAIME

NINNJA BOLTXEBIKE dijo...

en serio? yo no creo eso en absoluto, es más panchojaime debería encontrarse entre los idemnizados por tanta mierda que el Universo ha sabido repartir en nuestro país, todos estos años de invisibilizar a la gente que opina diferente de ellos pues era horita de que rectifiquen, y pilas que el dinero que darán no es nada para ellos e irá a la iniciativa yasuní, eso nada más, entre otras cosas,
gracias por leerme.

Isaac cevallos polo dijo...

Yo conocí a PanchoJaime cuando vendí lotería, tuve la suerte de vender sus revistas(me las fiaba por cierto) y ese capital usaba para comprar mas boletos. Una vez le pregunte el por que hablaba mal de un vendedor de cocos del parque centenario diciendo que era agente peruano y que en la carretilla tenia una radio y le pregunte que si atacaba a los poderosos porque lo ataca a el,y me contesto -a ese pobre hombre casi nadie le compra coco pero como la gente en Guayaquil es tan sapa solo para averiguar si realmente tiene la radio y si es agente le va a comprar- ...Nunca se vendió porque tenia principios, lo cual es muy escaso ya.(Jhonny Valencia Arambulo exlotero)

Isaac cevallos polo dijo...

Yo conocí a PanchoJaime cuando vendí lotería, tuve la suerte de vender sus revistas(me las fiaba por cierto) y ese capital usaba para comprar mas boletos. Una vez le pregunte el por que hablaba mal de un vendedor de cocos del parque centenario diciendo que era agente peruano y que en la carretilla tenia una radio y le pregunte que si atacaba a los poderosos porque lo ataca a el,y me contesto -a ese pobre hombre casi nadie le compra coco pero como la gente en Guayaquil es tan sapa solo para averiguar si realmente tiene la radio y si es agente le va a comprar- ...Nunca se vendió porque tenia principios, lo cual es muy escaso ya.(Jhonny Valencia Arambulo exlotero)