8/2/19

memorandum Venezuela 2019



Cada noche un animalito blanco cruza la carretera y un carro pasa por encima de él. Cada mañana que salgo a trabajar cadáveres chiquitos con un hilo rojo adornan la carretera mojada por la lluvia mientras en el parabrisas salpica un poco de tristeza.

Tengo un plan, salir corriendo hasta que todo se arregle. (suena en la radio humedecida de sangre temprana)

Nos mataron tantas veces que la fiesta se convirtió en una forma de vivir para poder levantarse al tercer día. Solo soy un reflejo de este continente que hace más de quinientos años lucha contra un circo de genocidio gigante, un ritual intermitente de sacrificio.

Quieren plantar las raíces del horror en tu Venezuela televisada, águilas rojas y azules quieren plagar (como dijo Bolívar) la América de miseria en nombre de la libertad, somos hijos de un genocidio llamado descubrimiento, hace ya quinientos años rompieron las cabezas de los indios en carbón hirviendo en cuevas infernales negocio de mitas interminables, les quitaban sus bebés a las indias y rompían sus cráneos para dar su leche a los bebés blancos, así como les quitaban los nietos a las abuelas de la Plaza de Mayo tanto tiempo después.

Tecnología inglesa de naves de guerra para quitar el mar a Bolivia, tecnología importada de Francia para torturar a jóvenes argentinos, aquisito no más (como dicen en la montaña) en el Cajas jóvenes revolucionarios sumergidos en agua helada. Infiltración de los gringos en los partidos comunistas. Dictadura pinochetista donde metían ratones en las vaginas de las mujeres embarazadas, plan cóndor descendencia de una Colonia donde bautizaron a Atahualpa antes de asesinarlo mientras a Katari lo descuartizaban y regaban su cuerpo por toda Bolivia para que nunca más se juntara.

Siempre es hoy en Sudamérica, como un Sísifo con su piedra eterna que cae y vuelve a subir, y ahora y otra vez y otra vez, y siempre los mismos destrozando un socialismo que no avanza a despegar gracias a bloqueos, debastecimiento, guerra económica, chantaje político, gobiernos de derecha que quieren siempre más de lo ya tienen, la infinita ambición de los ricos y la complicidad de los medios de comunicación títeres.

La mierda flota en la mente de los niños ricos que piden a gritos una intervención de Estados Unidos para poder seguir comiendo Mc Donalds mientras los niños pobres buscan en la basura.

Cada mañana que salgo a trabajar cadáveres chiquitos con un hilo rojo adornan la carretera mojada por la lluvia mientras en el parabrisas salpica un poco de tristeza.

16/1/19

imágenes para no dormir



Alausí

La niebla llena los cuerpos flacos de los niños
los perros bostezan convirtiéndose en nubes
una casita se balancea
entre las montañas
en la gasolinera alguien lee un libro sobre la fe en Dios
flores flotan en la neblina
un kilo de cruces bordean la carretera
demonios helados soplan el aire de las cinco am
una mano acaricia mi espalda
me dice baby
un cigarrillo desaparece entre su humo
la basura amanece congelada
y los pájaros alumbran trinos blancos
fantasmas viajan en un tren que no existe
a la Nariz del Diablo,
me das un algodón cosechado por ti
un beso en la frente
continúo mi camino en bajada
y desapareces para siempre.


Beñat

Una ola fría del Pacífico te trajo 
-no haré un poema cursi aquí-
un sueño prodrómico 
anuncia 
diecisiete adolescentes calcinados en un centro de rehabilitación 
la más pequeña alucinaba el paraíso y quemó su cama
una embarazada enamorada apuñalada en vivo 
y en directo
por amor.

Onomatopeya de tu risa después de tirar
o de tu risa después de fumar
tus pupilas castañas cuando el sol preña diamantes
bajo el océano
tu piel que se eriza cuando flotas 
encima mío
-no haré un poema cursi aquí-

Miro edificios cada día más grandes
con la boca abierta
en la madrugada prendida
comos los dos putos gringos heroinómanos
en el video del supermercado
la boca abierta
me quedo pensándote
mientras fumo la ciudad.

Diez días encendidos
tu ascendencia de oso pardo
te hace rodearme con un solo brazo para besarnos sin prisa
hasta que llegue la distimia y nos saque a patadas
hundirnos en la noche que florece en el centro
un perreo en la plaza
un mosquito en el bar.

Un montón de oráculos
en las cuencas luminiscentes de tus ojos
donde siempre es de día
tus pestañas dibujadas con crayón amarillo
pensé que eras una fiesta
un trocito de rocanrol
lo mas punki de estos infiernos
y comencé a llorar.

Estar ebria todo el día
también es un declaración de intenciones.

Colmillitos afilados
te comes las uñas hasta la médula
hasta sentir tu corazón etarra latir
hasta morder tu rabia
tu intento de tener alma
paseas desnudo
la luz entra escasa con ansiedad
bajo la persiana siempre cerrada
pasa la vida
el aburrimiento de ser siempre un animalito enfermo
espíritu que se rompe para siempre
y duerme para siempre
una señal del universo con mejillas rosadas de tanta sangre.

Los recuerdos se devoran entre ellos
sollozan hojas amarillas
dientes usados,
rompe este papel en pedacitos
fúmalo en unos de tus cigarros de yerba,
y no te vayas por favor.
-no haré un poema cursi aquí-



Collage Follaje

Fui un árbol
genealogía reparada en el colchón del beneplácito.

Fui un monstruo
alienígena con delirios de flor
el corazón duerme
en un mar de prozac
horas huérfanas al amparo de Dios
días que son copias de las copias de las copias,
almíbar y azufre en pequeñas dosis
para no morir de pereza.

Fui un avatar inacabado
coleccionando casitas
recortando ropa de un papelito
mordiendo gomitas de ideología.

Cabroncito inútil que la lluvia lleva
me rascas la espalda
enamorado del enfermo
de la que se enamoró una vez
y fue cicatriz
y fue salvaje
sueña en el feto azul que abortó
cierra las puertas con aldaba
para ir a dormir.


21/10/18

amuletos



Amuleto Diógenes


Abro hojas al azar
amanecen poemas sucios
los humedezco
caliento
leudo.

Invoco al chico más guapo de todos
al que partió mis labios con amor
antes de irse de mi vida
gritándome tu amor pequeño burgués de mierda.

Nos conocimos
en una casa vieja que hacía de juventud comunista
el congreso ardía
los panfletos incendiarios
el tribunal tomado.

Los recuerdos se vuelven implacables
y duele tanto la memoria
pequeña
perversa
pusilánime
hija de puta.

Corto mi mano en cinco partes iguales
en cada dedo dibujo un corazón
el tiempo se come a los lobos que amé
los convierte en tímidos perros
lima los colmillos a las niñas que fui.

Control social, hegemonía
letra muerta a un costado de tu frente
todos los días sueño contigo y tus libros viejos
dulce pan de tanto partir la boca
pronuncio tu nombre
para no olvidarte nunca
repito tu cara al viento
acaso el asco de ser gente y  no ser nada
un montón de huesos secos
aquí en mi mano tu foto en Ingapirca
bañada en pesadilla matinal
endulzada en sangre de Pessoa
muerdo tu labio superior
te dejo leer a Walter Benjamin sin aullar
control social, hegemonía
y todo lo que eran tus ojos brillantes.

Amuleto Ekeko

El amor supura de tu piel como limón en la herida primera muerdo una cañita de azúcar de tu costilla impar bajo dos nubes negrísimas / en ese entonces gritabas de dolor como un gusano que no deja de recorrer la cornea de los ojos mareandonos cada vez que tu ajna se fijaba en esta  mentirosa que a veces hacía algo de escritura dialéctica y que quiere como quieren esos monitos que quitan los piojos en los otros el río Tomebamba avanzaba hacia la Calle Larga / cultivamos dos hermosos perros cafés que ladraban cada vez que llegabas a mi cama llena de lavanda y huesos negros / la cuenca del río inundó tus parpados y te hermanó con la madrugada como acción directa como acto terrorista te volvió instrumento de mi alma huella de mi mano que señala tu pupo palabra quechua que preña a los que vivieron en estas carnes / todo esto es una fogata íntima que arde como oráculo chino para llamarte a mi vida / en el ruido obsceno del primer noticiero de la mañana montanas de basura, flotas desaparecidas de flores de mierda / intuyo que rascas la panza del Ekeco como yo.

Amuleto Cobija 

Todas las noches
tu cuerpo claro
tu barba larguísima
se acercan a mi pecho
un brujo sentado como yogui
un sueno interrupto por las luces de la calle
y los rasguños del demonio.

Encuentro huellas de tu vida
en un rincón de la calle
siempre onírica
me hablas me perdonas
me coses dos dedos mas de frente
impregnas de alcohol
los recuerdos asesinos
un viaje a la playa en tu carro carcomido
parte de mi almohada
a la tuya
como en un dibujo místico de Alex Grey
me conecto a tus tripas
en la madrugada
mientras abrazas a tu novia de siempre.

A las cuatro y veintiséis
mis ojos se abren repletos de sangre
mi alma viciosa tiembla
te extraña
se golpea contra las alcantarillas del espíritu.

11/10/18

Apuntes sobre el adultocentrismo

Por la calle una mamá toma fuertemente del brazo a su hija mientras le grita que camine rápido, la niña se pone a llorar y parecería que ahora se aferrará a quedarse parada un par de horas mínimo, veo que la mamá exasperada se dirige a la tienda, compra una botella de agua y le sopla en la cara para que la niña deje de llorar, la niña se queda empapada estupefacta sin poder gritar, llorando petrificada pero sin emitir sonido viendo a su madre con asombro y resentimiento.

Los adultos gritamos y luego no sabemos por qué nuestros hijos hacen berrinches, seguramente necesitan más disciplina. Por ahí se dice que "cada padre sabe cómo criar a sus hijos". Pues no, qué frase más dictatorial, si la aplicáramos a
cada esposo sabe cómo trata a su mujer,
o cada profesor a su alumno,
o cada presidente a su pueblo.


Cada niño es una persona, es un universo pequeño, con sus miedos, sus terremotos, su ternura, su rabia, tiene sus días de luz y sus abismos.  Tiene sus derechos, hay padres más terribles, claro, situaciones más terribles también, pero debemos intentar darle la mejor de las vidas posible, que no es un compendio de lujos y consentimientos sin límites, sino la complacencia de una persona que ama a otra.

21/8/18

Instantáneas desde Bolivia



Paisaje sin subte 

Al borde del río de plata
tiwanakus mashan bajo la luna
un niño escribe con piedras diminutas su nombre
y se paspa las mejillas cuando ríe

un lago del tamaño de tus dudas
un presidente del tamaño de tus dudas

tus ojitos se clavan en mis manos
intento no marearme
nos acostamos en la mitad del césped
siempre azul
La Paz y frío
bajo el sol que rasca tu barba
y no calienta

corono de flores el camino
a tu boca milagrosa
certeza de león ebrio
que soborna al muñequito del mercado
amanece
nos hacemos los muertos
un bocado de alpaca en tu labio inferior
lo muerdo
encontramos una callecita a Perú
y nos vamos.


Canción menor en La Paz

Poco a poco
perder el miedo
empezar el viaje sola

un ángel cabrón que me cuida de mi misma
un dios que tiene en una mano en el mundo,
en la otra las drogas
yo tengo en la una mano el miedo,
y en la otra las drogas

pido a la bruja indígena
un amor

respiro hondo
cerveza con hojas de coca
prendo la televisión
intento de asesinato al presidente de Venezuela
la prensa europea anuncia la bondad
del terrorismo del tercer mundo
cloaca del periodismo
tercer mundo otra vez
la vida siempre la misma
nada arde hasta que todo arde
nada importa hasta que todo importa

Federici fuma en una matiné feminista
me pierdo en la noche
los niños venden sus artesanías
una taxista sube el volumen de su radio
intento de asesinato
qué puede ser un poema sino un collage de la vida
no vivida
de la vida que intentamos vivir
caigo en la superficialidad

y peco
me cago en Dios, pero peco
y la coca barata en la plaza Murillo me reconforta
intento de asesinato
música que suena en el teleférico
hasta que el tímpano se rompe
y entran hombrecitos deformes
a decir que ha terminado.


Tienes miedo

Tienes miedo a la pobreza
a los colchones amontonados
a los niños amontonados
en cuartos diminutos
donde el cilindro de gas
descansa en la mitad
cocinan
y a un costado
lavan sus cobijas
en tinas de agua
con el frío del Altiplano
comen con la cuchara lavada siempre en el mismo balde
las toallas cuelgan en las camas

una televisión vieja
anuncia electrocutarse.

Tienes miedo a que sea de verdad
que los pobres también ríen
a carcajadas
desencajando sus mandíbulas
y que ríen y que follan
tiernamente.

Tienes miedo a los niños
que vacían los basureros
en la madrugada
mientras hombres y cuchillos
aguardan.

Tienes miedo y te salvas
porque los libros marxistas
pululan en tu casita
persignada con un cuadro de Siqueiros.

Los pájaros negros
llenan las almohadas de ratones
comen el hígado de prometeos recién nacidos
de los pisos llenos de peruanos
colombianos
cholos, negros y putas.

Dos niños se penetran
sangran

los buses van llenos
a la periferia
siempre
a la periferia
conventillos grillos rotos
pollo mil veces frito
en el aceite de un camión
que parte sin demora
a las cuatro de la mañana
en la niebla siempre
y hacia la niebla siempre.


Salar

Al borde de un espejo blanquísimo
dos montañas han decidido
separarse

el hijo parte
la madre llora

la leche de sus pechos redondos
se junta con la lluvia
llena el salar
hace el salar.

Pequeñas gotas resuenan
en la débil superficie
todo se vuelve salado
una niña lleva sus alpacas a dormir
su corazón caluroso no sabe
del frío que hace

un turista argentino se sienta
al borde
su gorra azul lame las nubes
-llueve sal
litio congelado
se abre un surco
la sal agrieta sus manos
un barquito se sumerge
entre dos nevados colosales
y el lago despierta
inagotable-
su espalda marca la pregunta eterna
cualquier perfil
al borde del lago
como si algún día vislumbrara
el amor maravilloso
que abre las puertas oxidadas
de cada canción mal escrita
asquerosa de tanto dulce
amor mío
jardín que espero cada día
cuando llegues te regalaré estas hojas
claro oráculo en la mitad
de un país sin mar.

26/6/18

Defensa del Reggaeton

"Que me estoy burlando del sistema,
dando malos consejos a las nenas
que estoy jugando con fuego, 
no entienden que soy el fuego"
Cazzu

Para empezar yo era la típica tipa que se creía muy inteligente para el reggaeton, mi adolescencia descubrió la trova y el rock argentino, amo Silvio, Victor Jara, la Violeta y a Paez, mis veinte me deprimí y escribí entre canciones de Nirvana, Portishead, Radiohead y Tool, me hice fuerte con el punk, Non Servium, Kaos Urbano, Eskorbuto, canté con rabia en mi banda de street punk, los últimos años farrié con Pereza y me encantaron los Chikos del Maíz, y todo esto mientras la ciudad estallaba en la noche con canciones de Daddy Yanke, Tego Calderón, Vico C, qué música tan machista decía, qué vacía, y el pie se movía involuntario a la hora de la fiesta.


3/5/18

Cuatro escritores ecuatorianos cuatro

Esta entrada no va de recopilaciones, ni de antologías, sino de cuatro escritores de mi país imaginario que me han partido el cráneo y han deconstruído de alguna forma la lírica conservadora ecuatoriana, con datos que bibliográficamente no aportan nada y extractos de textos sin referencia alguna que no son más que puñaladas encantadoras que adornan estos días grises.
Me pregunto si alguien leerá esto.





Escribo desde la incomodidad

-apuntes sobre feminismo-

Artículo publicado en la revista cultural Amazon, de Alexander Ávila Álvarez.



En 1968 una chica menuda, con cabello corto y oscuro, disparó tres veces a Andy Warhol, lo que muchos no saben es que tiempo antes Valerie Solanas comenzaba su no tan famoso manifiesto SCUM (1967) así:
“La vida en esta sociedad es, en el mejor de los casos, un completo aburrimiento, y en ningún aspecto relevante, para las mujeres que permanecen siendo personas cívicas, responsables, y en búsqueda de emociones; a menos que se derroque el gobierno, se elimine el sistema monetario, se instituya la completa automatización y la destrucción del sexo masculino.”

22/1/18

De cómo le escupí a Vargas Llosa o algo sobre el compromiso en el Arte

publicado en la revista cultural Bareque



Mi generación es cínica, pero también debo decir que somos perezosos y presumidos. Nos gusta hablar del mundo, decir orgullosos que detestamos la política para huir del compromiso de asumir que algo mismo deberíamos decir (…) o hablar del arte como si estuviera colocado en un orden superior en donde se puede permitir todo.

Planta de ají sin sol

publicado en el periódico Gaceta Cultural, de República Sur


La imagen más triste del mundo –dijiste–
son esos dos novios comprando
un ataúd pequeño en la funeraria.

Leoncito pervertido,
que en la noche se agarra de mi teta
para no caer en el precipicio de la pequeña muerte.

Sueño en grandes olas
que me aprietan contra grandes muros,
y cada amanecer
despierto yendo con la marea.

A dónde van las horas que se acaban,
tu corazón es el alquitrán de la pipa más sucia,
imagino las vueltas que da tu cabeza
para decidir
que nunca te quise
pero el amor es más complicado
es un río de sangre donde nadie
se sumerge dos veces
sin convertirse en otra persona,
beso cada uno de tus vicios
acaricio cada mancha de tu alma
parto tu dedo meñique
y formo una vela para prender
a la niña del ataúd pequeño
que ciertamente
será la última hija que no tengamos.

23/1/17

Veinte líneas

Este pequeño poema aparece en la antología artística Wiwasapa, cuyos fondos serán destinados para las víctimas del terremoto de abril de 2016 en Ecuador, y tiene poesía, fotografía, ilustraciones de gente de este lado del charco y del otro también.



Veinte líneas
entre tus labios 
y esta tijerita para recortar los puntos
que adornan tu cuello.

Guapo inmundo
que aprietas el acelerador
para ver si entendimos algo sobre nuestro vacío
somos hojas del árbol de Camus
un instante que no alcanza  la satisfacción,
veinte líneas
de un dealer más guapo que vos
con los dos iría a esa casita en Lima
a fumar viendo la ciudad que no florece
porque Lima siempre está gris
y tus labios son la noche
y la noche me chupa los lóbulos
y yo a ti te chuparía cada huesito
cuando mueras.




Mis clases de filosofía

-o de cómo queríamos cambiar el mundo-


Este textito fue publicado en la revista Indicios del Colegio Asunción, en una edición de aniversario, me pidieron enviar algo sobre los recuerdos del colegio, y esto sucedió así:



Recuerdo con cariño siempre las clases de filosofía. Recuerdo un periódico que hicimos en el colegio y las ganas que teníamos de cambiar el mundo.

Las chicas de Sociales, teníamos en común que no nos gustaban o no entendíamos la rigidez de las matemáticas o los principios químicos, pero nos llamaba la atención eso que decía Platón sobre las sombras y la caverna.

Es complicado hablar de la Institución Educativa como tal, de cómo aún no logramos conciliar la creatividad y el interés con el contenido y el conocimiento requerido.

Me gustaba leer, en general, novelas, cuando llegamos a Sociales, me sentí como en casa, había algo en el aire que cuando eres adolescente y te da paz, es casi mágico.

25/5/16

País roto

"¡Vuelvan a la cama señores!
Duerman tranquilos,
en este país nunca,
nunca pasará nada,
¡nunca!."
Galo Gálvez, 
Entre Marx y una mujer desnuda.
Jorge Enrique Adoum



Paisito del cóndor bulímico,
que el buen Dios blancuzco dejó a su suerte,
cuando la cáscara caliente del huevo,
caía sobre la huasipinguera
mil veces violada,
arrancada su leche para el guagua blanquito,
arrancada su tierra
desangrada,
crucificada.
bendecida.

Pequeño país donde se mata cada día la Dolores,
y cada día le cortan la trenza a Pancho Jaime,
Sísifo guayaquileño
con olor a cerveza y camiseta de Barcelona,
cojudo país de guerrilla chiquita,
la CIA se ríe para separar al Partido Comunista más pequeño del mundo,
los skinheads se lanzan al precipicio por aburrimiento,
dos niños en una esquina de la Amazonas
inhalan humo de espuma flex
mientras juegan a penetrarse.

País diminuto,
donde no tengo un amor,
ni pan,
ni Dios,
donde la analgesia acaricia los vientos del mar,
esa playita donde hablamos de Gramsci,
del dolor,
de Juan Gelman,
del DSM4,
donde a un costado de la selva,
la ayahuasca hubo de convertirme en león,
rugido que murió
con la tristeza de mi generación,
que nada hace,
que nada dice,
que nada teme.

Ciudad pajera,
a las tres am los dealers cambian su coca por base,
en un centro vacío donde aúllan blanqueados los niños sin mamá,
donde los dos viajábamos en tu bicicleta sin frenos,
cantando a los Mileto
porque
íbamos
a morir.


*imagen de Luigi Stornaiolo

13/5/16

dos poemas a blanco y negro





Cabecitas cortadas de jilguero*

“Yo a vos te pusiera la hembrita”,
dijo mientras abría mis heridas,
“se llamará Dolores, y va a nacer en Cuba”,
murmuré mientras lamía la tola
y sonreía amortiguada.

Dios Rock quítame tanto dolor,
envíame al oso de “The Revegnant”
y que me despedace,
bajo el hacha de la última luna,
en pedazos que sirvan de souvenires,
para yonquis melancólicos.

La noche llega criminal a mi corazón,
mi corazón es un cenicero sucio,
un carnicero que siempre está borracho,
un baño público en el Infierno.

Y en las calles cerca del Terminal,
en un hotel de un Norman Bates criollo,
la fiesta comienza y termina,
sola,
en mi habitación,
con un disco de Camilo Sesto  y un muñeco vudú,
que repite
tu nombre bajo el ruido de la autopista,
en el recuerdo de esa manía tuya de morir,
mientras desnudas a mi mejor amiga,
y yo me quedo sin llorar,
puta madre,
sin llorar.


*a propósito de un cuentito de Eliécer Cárdenas




Cada despedida merece una pequeña muerte 

Es doloroso pasar tanto tiempo con alguien,
para que al final resulte un desconocido,

/¿Me escuchas Clementine?/

El recuerdo es un dolor,
que hierve bajo la angustia de los días,
pequeño insecto nocturno
que resbala por las orejas de la noche
y hace que te extrañe

sin piedad,

si pudiéramos robarnos este bus destartalado
de fiesta de pueblo,
que a veces se transforma en gusano motorizado
para niños que odian su casa,

si pudiéramos robarnos,
las noches de borrachera
cuando cabreado y solemne
gritabas que odiabas las cosquillas

o cuando mentiste que sabías poner inyecciones,
para que no tuviera miedo
con esa fiebre de mierda,
y tuvimos sexo como animales
con la gripe
y la nostalgia
de saber que un año después
me odiarías como se odia,
el himno nacional a las cinco de la mañana,
y desdentados,
sangrando,
con el cuchillo bajo la garganta,
caballitos de anís maltrechos,
bebiendo el amor inútil de la última pelea
sabemos que ésto es el final
y que no quedan suficientes hojas en este libro,
para comprar para pagar para alquilar para soñar
un final feliz.

3/2/16

helenas rotas


Eco

Yo amo la palabra,

la palabra me parió un domingo
de olor de hojas de menta,
y el amor,
pequeño gusano resbaló tras empujones en la lluvia,
cerezo que se prende en el calendario,
lengua que bordea las olas,
línea caliente por cobrar,
ancianos que pasean por el bosque petrificado,

La palabra me alumbró con dolor,
y en la noche con Júpiter como dealer,
la constelación de los celos se detuvo exacta en mi garganta,
me la robaron,
me la quitaron,
y no encuentro nada que alegre,
estos días llenos de herrumbre,
de paradas de buses que salen al infierno,
atestados bajo la cal de la muerte,

y tal vez,
en un enorme sueño pueda decirte,
Narciso, cuerpo de alfiler,
costillas perfectas,
iliaco encantador,
lo que bajo la montaña con palitos encenderé,
y tras la muerte,
Narciso,
tan guapo,
que en el sin fin del agua voy a resucitar,
pero hoy el viento bosteza en mi cuerpo,
repite
y repite
la última silaba de cada palabra que cada novio me susurra,
este quejido eterno,
lamo los libros de la biblioteca,
me duermo sobre la fotocopiadora,
pero todo es inútil,
se hace la noche,
mi voz no vuelve,
sueño.


Perséfone

Cuando la mañana había reverdecido,
miraba al espejo del Tiempo del borde,

desde las cuatro am los dados juegan,
dentro de las manos pálidas de todos los dioses,
y en cada bar donde pululan los barcos alrededor de focos fluorescentes,
prometí plantar árboles que sostendrán el Infinito,
aunque Hades hoy me cosquillea los pies,
acaricia mis manos de uñas mordidas,
me lleva a jugar en el sótano,

pero los días han pasado,
escucho las agujas del reloj bajo mi vientre,
y entonces la voz de mi madre susurra
Perséfone, el sol te ha visto descender,
Perséfone, grito desgarrado,
Perséfone, mi niña más pura

Perséfone,
me digo frente a un espejo hecho añicos,
ya no quiero comer,
ni reír,
ni fumar,
mis amigas son sirenas taciturnas,
mi madre ha secado el suelo con su nostalgia,
mi amor se ha vuelto cementerio,

hoy me han regalado un par de semillas
o de ácidos,
o de pastillas,
ya no sé bien que es nada,
mi tristeza me ha vuelto borrosa,
y en la televisión dicen que habré de volver a ver mi madre,
me trenzará el pelo,
reiremos al amanecer,
encontraré el camino de regreso
y ella abrirá la primavera.


Pandora

Si hubiese puesto la primera piedra,
desde el ombligo del Todo,
todo era ella,
la que alucinaba Zeus en un vuelo de hongos,
la que aspiraba al Abismo por vez primera,
acercó la nariz a la cajita universal,
dueña de todas las virtudes,
dueña de todas las mujeres,

los monstruos burbujean el Destino
que emana de su boca para toda su estirpe,
su vestido violeta se llena de sangre,
tal como Eva,
y si Afrodita hizo a su corazón quemarse
en un colapso nervioso ,
fue porque la curiosidad mil veces del hombre,
nunca nuestra,
nunca mía,
nunca tuya, Pandora,

había un pedacito de esperanza en el fondo,
vendrá algún día un ejército de niñas pandoras,
hermosas ninjas,
en el bus de la inquietud astral,
gatos armados-subversivos,
las protegerán con garras rojas y negras,
el fuego de Prometeo iluminará el camino,
y embanderarán la curiosidad como virtud.